Los sistemas de seguridad de su coche.
Según el momento en que se empleen, los elementos de seguridad de un automóvil se clasifican como activos, pasivos o terciarios. La seguridad activa o primaria es aquella que evita que se produzca un accidente y depende del conductor, mientras que la seguridad pasiva o secundaria actúa automáticamente en el momento de ocurrir el siniestro, tratando de disminuir los daños ocasionados por el mismo.
Como seguridad activa se enumeran los frenos, la dirección, el sistema ABS, los neumáticos, las luces, mientras que en la seguridad pasiva encontramos las bolsas de aire o airbag, los cinturones de seguridad, los parabrisas laminados, los parachoques, etc.
Si bien estos son los más importantes, también podemos incluir la seguridad terciaria, que actúa después del accidente. Es muy específica, como el cierre automático de la inyección de combustible, sistemas que evitan el derrame de combustible, puertas de fácil apertura, etc.
Mantenimiento
Por obvio que parezca, siempre es preferible evitar un accidente que mitigar sus daños. Por esto es necesario que todos los componentes se mantengan en perfecto estado. Si bien no es parte de la idiosincrasia de los españoles acudir regularmente a un mecánico, es necesario crear conciencia sobre la relevancia que esto tiene, en especial sobre la seguridad activa. Algunos accidentes se producen por fallos mecánicos debidos al mal funcionamiento o deterioro de piezas tales como amortiguadores defectuosos, frenos con escaso líquido o neumáticos que han perdido sus dibujos. Estos accidentes entonces se hubieran podido evitar con una simple revisión, por lo que al final aun son errores humanos.
Obligatoriedad
No todos los elementos de seguridad son obligatorios, aunque desde hace años se ha ido generalizando su uso. La propia venta de los coches ha llevado a los fabricantes a adaptarse a las normativas internacionales y a agregarlos a sus modelos de fábrica. Es así como se han popularizado algunos elementos como los cinturones de seguridad, que ahora son obligatorios en todos los vehículos, mientras que otros como el ABS van en ese camino. Los sistemas de seguridad terciaria son aun menos populares, pero no por esto menos importantes. Con el tiempo, probablemente todos estos sistemas y algunos nuevos que están en desarrollo, sean colocados de fábrica.
Para que un vehículo pueda considerarse seguro es importante todos sus componentes funcionen a la perfección: no es aceptable que un coche tenga una buena dirección con unos neumáticos o frenos deficientes.
Gráficos : EuroNCAP
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