Curso de conducción Audi sobre nieve
En 1994 Audi puso en marcha su Escuela de Conducción y Seguridad con una vocación clara: ayudar a sus clientes a conocer perfectamente el producto que habían adquirido y ofrecerles, además, la oportunidad de aprender las nociones básicas de manejo del vehículo en situaciones comprometidas, comprobando la eficacia de los sistemas de seguridad en condiciones límite. Todo ello, con una premisa fundamental: disfrutar aprendiendo, pues no hay duda de que la forma óptima de asimilar las enseñanzas recibidas es hacerlo de una manera entretenida, sin que ello suponga ninguna merma en la calidad de los contenidos.
Por ello, Audi dio un paso más en su esfuerzo para que los conductores de sus vehículos tuvieran la máxima preparación e instaló una sede permanente de su Escuela de Conducción y Seguridad en la estación de esquí andorrana de Soldeu el Tarter. La nieve y el hielo son elementos idóneos para estos propósitos, pues en ellos se pueden simular situaciones límite a velocidades relativamente bajas y sin asumir riesgos y, además, los clientes tienen una oportunidad única de comprobar sobre este terreno la avanzada tecnología de la marca, con el eficaz sistema de tracción quattro como estrella de sus modelos.
Una experiencia única

Esta experiencia de conducción real sobre nieve aporta a los “pilotos” no sólo diversión sino también formación. Diversión porque se desarrolla en una superficie deslizante entre continuos derrapajes controlados en los que el alumno disfruta y profundiza en los conocimientos sobre técnicas de conducción específicas para esta superficie, así como en la comprensión de los procesos dinámicos del vehículo. Y formación porque se potencian todas las capacidades personales y se mejora la adaptación a la velocidad, además, se incrementa netamente la sensibilidad de conducción, mecanizando respuestas adecuadas ante requerimientos extremos por parte del vehículo (optimización de respuesta ante derrapajes, frenadas de emergencia, trazado de curvas, etc.).
Las instalaciones de la Escuela de Conducción y Seguridad Audi en GrandValira ocupan una superficie de 7.200 m2, en un impresionante paraje alrededor de un lago y a unos 2.400 metros de altura, en el Pla d´Espiolets. Los cursos se imparten durante los fines de semana de toda la temporada de esquí y, como servicio adicional, la marca de los cuatro aros ofrece la posibilidad de que los participantes puedan contratar tres paquetes distintos de actividades, con los que poder disfrutar de la nieve y de su entorno durante todo el fin de semana.
Desde forfaits, alojamiento, gastronomía hasta un sinfín de entretenimientos (parapente en tandem, moto de nieve, trineo de perros, etc.) que completan unas jornadas donde, a la vez que se aprende a sacar el máximo partido al coche desde el punto de vista de la conducción, también se puedan exprimir todas sus posibilidades como compañero del ocio familiar.

Los cursos específicos de conducción sobre nieve se imparten con el modelo A4 Avant quattro 3.0 de 220 CV, el vehículo con el que Audi ya inició este tipo de enseñanzas hace cuatro años, en la estación de esquí de Sierra Nevada.
Los ejercicios de los que consta el curso se realizan simultáneamente dentro de la pista. En un recorrido continuo se intercalan distintas acciones que el alumno tiene que afrontar, optimizando al máximo la sensibilidad de conducción y mecanizando, vuelta tras vuelta, diferentes reacciones que le podrían ser de utilidad para resolver eventuales situaciones de riesgo en este u otro tipo de superficies. Asimismo, también se educa la vista como fuente de información y el sentido de la anticipación tan necesario para la seguridad.
El curso consta de una parte teórica sobre física de conducción a nivel elemental de media hora de duración y una parte práctica de tres horas de conducción a bordo de los Audi A4 Avant con tracción quattro donde se realizan frenadas con esquiva, técnica de curva contra curva, control de subviraje y sobreviraje.
Se realizan las prácticas disponiendo de un instructor como copiloto que en todo momento va corrigiendo “in situ” los errores más comunes que los alumnos cometen e induciéndoles a optimizar el trabajo visual para mejorar la percepción y la respuesta.
Durante estos seis años en los que se lleva impartiendo el curso de conducción y seguridad, la experiencia de los profesionales de la Escuela es muy positiva. En general, todos los alumnos muestran al principio tensión al comenzar las sesiones de vueltas. El primer derrapaje que experimentan dentro de la pista, generalmente les sobrepasa y reaccionan inadecuadamente, perdiendo el control del vehículo, pero vuelta tras vuelta se van relajando y mejorando la anticipación y puliendo las reacciones, todos terminan disfrutando de un medio que hasta entonces desconocían. Especialmente se refuerzan aspectos como el manejo de la vista, el volante y el uso de las inercias en conducción.
Lo que más les cuesta es reaccionar adecuadamente ante determinados tipos de derrapaje, debido generalmente a un error de percepción que lleva a un defecto en la reacción del conductor y que a su vez determina la pérdida de control, concretamente en el subviraje o derrapaje del eje delantero.
Al finalizar el curso casi todos los clientes reconocen lo mucho que les queda por aprender sobre conducción. Son más conscientes de sus propias limitaciones, las del vehículo y las de la física, de modo que perfeccionan la objetividad de su conducción y disponen de un mayor número de parámetros que el resto de los conductores sobre éste tipo de superficies. Algo que en consecuencia mejora su seguridad en la conducción que es el objetivo de éste curso.
Diez años de historia

Habitualmente la Escuela de Conducción y Seguridad Audi imparte los cursos en circuitos cerrados como los de Montmeló en Cataluña, Jarama en Madrid, Cheste en la Comunidad Valenciana o Jerez en Andalucía, principalmente por las facilidades e instalaciones que éstos ofrecen y por ser los espacios más seguros para este tipo de actividad. Pero, gracias a que disponen de una infraestructura propia, también existe la posibilidad de organizar jornadas en otros recintos acotados, como un aparcamiento de un centro comercial o una pista de aviación, lo que permite llegar a poblaciones de nuestro país que no disponen de espacios tan idóneos.
Audi es una de las marcas más activas en la investigación y el desarrollo de avanzados sistemas tecnológicos, muchos de ellos vinculados muy directamente a la seguridad. Su sistema de tracción quattro supuso una revolución en el comportamiento de sus vehículos, sobre todo en terrenos especialmente delicados. De la misma forma, las carrocerías de aluminio han significado un paso adelante en agilidad y seguridad de los turismos Audi, gracias a que la importante reducción del peso total del vehículo no sólo se traduce en mejores prestaciones, sino también en una mejor frenada y comportamiento, como consecuencia de unas inercias mucho menores. Y así se podrían enumerar un sinfín de elementos que han contribuido a la seguridad activa y pasiva de los coches Audi, como el Programa Electrónico de Estabilidad (ESP), los airbags inteligentes o los frenos cerámicos.
Los instructores que imparten los cursos son profesionales de la formación en este ámbito de la conducción. Con dedicación exclusiva a la marca, los monitores han sido formados por Audi para cada curso y producto específicos. Todos ellos tienen una duración aproximada de cuatro horas. Tanto el curso básico como el de A8 son de carácter gratuito y están dirigidos exclusivamente a clientes de la marca, así como a otros clientes potenciales, invitados a través de la red de concesionarios de coches. Para el resto de los cursos, el cliente debe hacer la reserva y pago directamente a la marca. Los vehículos utilizados varían según la orientación del curso, desde el A4 Avant para los cursos básicos y avanzados, hasta los S4 y TT para los de conducción deportiva.
Audi ofrece cinco variedades de cursos de conducción, todos ellos con una estructura común, que los divide en una parte teórica y otra práctica. En la primera de ellas se dedica especial atención a dos aspectos: la actitud y la aptitud. La sensibilidad al volante y la importancia de la vista en la conducción, son puntos básicos e imprescindibles de comprender, para pasar posteriormente a enseñar otras nociones teóricas más avanzadas. El comportamiento de los vehículos, el por qué se produce el subviraje y el sobreviraje y cómo trabaja la tracción quattro para anularlos, o las fuerzas físicas que inciden en el neumático (círculo de Kamm) son otros de los temas que se ven en esa primera parte teórica.
En el módulo práctico del curso se enseña a trazar las curvas, se realizan frenadas de emergencia donde comprobar la eficacia del ABS sobre superficies deslizantes y se provocan situaciones límite (por supuesto, en un formato que elimina por completo cualquier mínimo riesgo), de tal forma que los conductores aprendan a prever y comprender el comportamiento de su automóvil en momentos de emergencia, salir airosos del trance y sacar el máximo provecho de los sistemas de seguridad activa de los que dispone el vehículo.
Cinco opciones

Existen cinco tipos de cursos de conducción que Audi pone a disposición de sus clientes para que cada uno pueda elegir la opción que mejor se adapte a sus necesidades y exigencias personales:
Básico: Destinado a conductores sin formación previa en la Escuela, tiene como objetivo mecanizar ciertas reacciones elementales y entender el comportamiento de un vehículo, así como el funcionamiento de los sistemas de seguridad de Audi. El alumno saldrá con una capacidad de anticipación mayor y reaccionará más deprisa ante situaciones imprevistas. Algunos de los ejercicios que se practican son el derrapaje en curva deslizante, la frenada sobre superficies de diferente adherencia, sortear un obstáculo inesperado o el slalom, con el que se gana en agilidad para manejar el volante.
Avanzado: Los participantes deben haber pasado obligatoriamente por el nivel anterior. Aparte de insistir en ejercicios para aumentar la capacidad de anticipación y reacción, se trabaja con la transferencia de pesos y su influencia en las reacciones del vehículo. También se verá como la tracción quattro es mucho más eficaz para controlar un derrapaje. Al final, los asistentes tienen la posibilidad de dar unas vueltas completas al circuito para experimentar todo aquello que han aprendido y, además, montar al lado de Jordi Gené, uno de los grandes pilotos españoles, para comprender lo que se puede hacer con un coche cuando se domina de forma casi absoluta. Esta opción también se da en el nivel básico.
Audi A8: Es muy similar al anterior, pero dirigido específicamente a poseedores de este modelo, ya que la singularidad de sus dimensiones y su sofisticado equipamiento requieren un enfoque personalizado. Se presta una atención especial al manejo del MMI (Multi Media Interface, un completísimo ordenador de abordo que controla infinidad de funciones del coche) y a la suspensión neumática adaptativa.
Deportivo: Audi es una marca con una gran tradición deportiva y con una importante historia de éxitos en este campo. Por eso y por la variedad de vehículos deportivos que componen su gama se ofrece este curso, destinado a aquellos para los que conducir es mucho más que una simple rutina. Es el nivel donde se experimentan las emociones más fuertes, se desarrolla íntegramente en circuito y se profundiza en los aspectos que servirán para que los clientes puedan sacar todo el jugo de su Audi.
Nieve: La tracción quattro es uno de los signos característicos de la marca y, para comprobar sus excelencias, nada mejor que la superficie más deslizante. El objetivo de estos cursos es proporcionar a los participantes las claves de una conducción segura en un medio al que no están habituados, mediante la realización de distintas pruebas (derrape controlado, control del ABS, combinaciones de curvas y slalom…) y con las máximas garantías de seguridad.

La vinculación de Audi con los deportes de invierno se inició en 1995, con el patrocinio de la Copa del Mundo de Esquí Alpino, una modalidad deportiva que encaja a la perfección con el espíritu de sus modelos y que sirve como escaparate tecnológico para un sistema en el que la marca alemana fue pionera, la tracción a las cuatro ruedas. En 1996, Audi también estuvo presente en los Mundiales de Sierra Nevada y, desde entonces, es uno de los más importantes patrocinadores en las competiciones de máximo nivel del esquí alpino.




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