Las farmacias uruguayas comienzan a vender cannabis

Las farmacias del Uruguay han comenzado a vender cannabis directamente a los consumidores, la culminación de un largo y pionero esfuerzo de legalización que comenzó hace más de tres años. Los casi 5.000 usuarios que se han registrado con el gobierno en el pequeño país sudamericano podrán comprar paquetes sellados de cinco gramos por $6,50 cada uno. Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una ley que legaliza el uso recreativo, la venta y el cultivo de marihuana en 2013. Pero la implementación ha sido lenta, y desde entonces varios otros países han avanzado hacia un enfoque más flexible.

En Uruguay, cualquier ciudadano mayor de 18 años puede registrarse para comprar cannabis. Utilizando el reconocimiento de huellas dactilares, pueden comprar hasta 40 gramos (1,41 onzas) mensuales para su uso personal, eligiendo entre dos marcas: “Alfa 1” y “Beta 1”. Ambas variedades tienen un contenido relativamente bajo de tetrahidrocannabinol (THC), el ingrediente activo en la planta que crea la alta, dijeron expertos locales.

Consecuencias del consumo de cannabis

“Espero equivocarme, pero todo indica que el efecto será débil, dado el contenido”, dijo Raquel Peyraube, presidenta de la Sociedad Uruguaya para el Estudio del Cannabis, un colectivo de profesionales de la salud que promueve la investigación de la marihuana para uso médico.

El producto es cultivado, empacado y distribuido por dos empresas, Symbiosis e Iccorp, autorizadas por el estado. Su producción será cuidadosamente monitoreada para evitar que sea vendida a extranjeros o que salga del país, dice el gobierno.

Uno de los primeros en aprovechar la oportunidad fue Xavier Ferreyra, un empleado del sector público de 32 años. “Ahora estamos en un punto en el que la libertad de consumo está garantizada”, dijo, mientras esperaba en la fila para comprar su primer paquete.

Para farmacéuticos como Sebastian Scaffo, que dirige una de las 16 farmacias autorizadas para vender el medicamento en Uruguay, es una oportunidad de atraer más clientes y ganancias. En la primera hora, vendió 15 paquetes. La legislación original patrocinada por el gobierno surgió durante la presidencia de José Mujica, un ex-guerrillero izquierdista que promovió una serie de reformas progresistas en Uruguay.

Una manera de acabar con el narcotráfico

Su argumento en ese momento era que la medida ayudaría a tomar medidas enérgicas contra el narcotráfico, permitiendo que el gobierno regulara y gravara un mercado que estaba siendo manejado por criminales. Pero un 60% de los uruguayos se opuso a la reforma, según las encuestas. La puesta en marcha fue lenta y la autorización para que las farmacias vendieran cannabis, inicialmente prevista para fines de 2014, se aplazó varias veces.

Desde entonces, otros países de América Latina han empezado a permitir el consumo de cannabis con fines médicos. Varios estados de EE.UU. han legalizado el uso recreativo y Canadá está en camino de legalizar la droga para el próximo año.